Las emociones de los niños.

¿Qué pasa con lo que sienten los niños? ¿Es sólo berrinche, llanto o tristeza? Descúbrelo y ayúdalo a entenderlo.



Hay indicadores en su conducta que nos permiten ver cuándo es momento de acudir con un especialista ya que como padres se les está yendo la situación fuera de control.

Todos en algún momento hemos presenciado lo que se considera “un berrinche” en casa o en público; típico en el centro comercial o en el súper. Tal vez no sólo lo has visto, has tenido que lidiar con dicha situación. Seguramente no falta quien comente “los niños de ahora lo que necesitan es que se regrese a la vieja escuela, unas nalgadas bien puestas y no eso de ir con el psicólogo o terapeuta”.

Como padres de familia que conocemos a los hijos, uno puede distinguir si lo que se observa en él es una conducta de berrinche por falta de límites que no se han sabido establecer o bien, si ésta es inesperada de su parte y va ocurriendo con mayor frecuencia, volviéndose un cambio significativo en su conducta. Hay que ver qué hay detrás de ese berrinche o si “se está portando mal”.

Es primordial que como padres aceptemos que nuestro hijo puede estar viviendo alguna situación emocionalmente difícil ya sea en casa o en la escuela, lo que se ve reflejado en la conducta, desempeño escolar y/o social.

Para el niño no es fácil distinguir si está enojado o triste, pues para él estas emociones van de la mano. Por eso es importante que se le ayude a distinguirlas. Toma en cuenta que los cambios significativos en la conducta de los niños pueden ser un indicador clave sobre alguna situación que no están sabiendo canalizar; por ejemplo, si ya hay control de esfínteres durante el día o noche y de repente hay un retroceso, esto es un indicador emocional. En estos casos, la enuresis aparece como reacción a cambios en la rutina y la vida del niño.

Un niño que siempre se ha mostrado afectuoso y alegre en la escuela pero de repente empieza a mostrarse agresivo con los demás, es burlón, hace bullying a sus compañeros o está a la defensiva con sus padres, también es un indicador para que sus papás indaguen qué es lo que está pasando. Los factores más comunes de afectación emocional en niños son:

  • Bullying en la escuela por enuresis, usar lentes, sacar buenas calificaciones
  • Divorcio o separación de los padres, en el cual él se siente culpable
  • Llegada del primer hermano
  • Violencia en casa que se manifiesta con pesadillas, estrés y agresión en la escuela
  • Síndrome de alienación parental
  • Nueva relación de mamá o papá
  • Llamar la atención de los padres al sentirse abandonado (ya sea porque ambos trabajan y él está sólo o encargado con la abuela, tía, nana o porque la atención de papa y mamá está focalizada al pleito del divorcio.

Es importante considerar que las regresiones como la enuresis o el desempeño académico es una de las áreas principalmente afectadas cuando no hay un correcto manejo de las emociones. Por eso, es importante considerar si hay alguna situación agresiva que el niño o adolescente este viviendo, de lo contrario, se puede considerar que esté presentando alguna alteración en sus funciones cognitivas y necesite apoyo. En ambos casos es necesario acudir con un especialista, quien deberá́ aplicar una batería de pruebas psicológicas con las cuales se logre descartar posibles diagnósticos y se indique el mejor tratamiento para cada paciente.

Fuente: www.bbmundo.com


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