Los beneficios de la magia para niños



Los cuentacuentos, la música o el teatro son algunos de los entretenimientos más habituales, pero una de las diversiones con mayor éxito es la magia para niños. ¡Conoce sus beneficios!

La magia fascina a niños y adultos, porque es capaz de hacer creíble algo que es imposible, sobre todo para los niños. No es hasta que tienen entre tres y cinco años de edad, cuando empiezan a sospechar que detrás de los juegos de magia debe haber algún tipo de truco, pues se produce en ellos una importante maduración en su desarrollo.

Los trucos de magia para niños son juegos cortos y directos, ya que su capacidad de atención es limitada, e incentivan su participación voluntaria y el uso de objetos habituales, como pelotas, papel o cuerdas. El uso de palabras mágicas, o de un disfraz, dan a la actuación un toque cómico adecuado para sus edades. Y algo que gusta mucho a los niños es el mago que falla en sus trucos y que necesita la ayuda de los niños para que salgan bien.

La magia para niños ayuda a su desarrollo

La magia es muy divertida y permite soñar, tanto a pequeños como a mayores. Y ese es uno de los principales beneficios de la magia para niños, que les permite imaginar lo que es imposible y les permite creer que todo lo que se propongan es posible.

Los trucos captan la atención de los niños, lo que activa todos sus sentidos para no perderse ningún movimiento del mago, y ver los pasos que sigue para realizar el truco. Esto hace que los mecanismos de atención de los niños estén en su nivel de funcionamiento máximo, por lo que es habitual que, durante el espectáculo de magia, los niños estén concentrados y boquiabiertos, sin perder ningún detalle.

Además, la magia para niños estimula también su imaginación y su creatividad.

Niños magos

La magia engancha y muchos niños quieren pasar de ser espectadores a ser ellos los que sorprendan con sus trucos. Y, jugando a ser magos, divirtiéndose, aprenden muchas cosas sin darse cuenta.

Los trucos de magia estimulan la imaginación y el ingenio, ya que los niños se preguntan cómo ha hecho eso el mago, y tratan de imitar esos trucos o hacer los suyos propios.

Practicando los trucos, los niños consiguen aumentar su capacidad para descifrar acertijos o problemas matemáticos. Además, mejoran su memoria al tener que recordar los pasos a seguir para hacer magia.

Por último, siempre deben saber que un mago tiene que ser rápido y hábil para realizar correctamente sus trucos, lo que hace que el niño mejore su coordinación y sea más ágil física y mentalmente.

Fuente: www.mibebeyyo.com

 


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