¿Qué genes heredamos de la abuela materna?

Por qué heredamos algunas características de nuestras abuelas maternas que nuestras madres no manifestaron.



El ADN está formado por una larga cadena de moléculas llamadas nucleótidos que se enroscan alrededor de unas proteínas: las histonas. Pero además, el nivel de la compactación del ADN alrededor de esas proteínas, depende de otras moléculas: los grupos metilos, que se agregan a esas histonas. Así cuando las histonas tienen adheridos un mayor número de “esos metilos” algunos genes dejan de proveer las instrucciones para fabricar las proteínas para las cuales codifican. Se dice que esa compactación apagaría los genes. Pero, cuando esos grupos metilos se desprenden de esas proteínas, el ADN se relaja y queda en libertad para fabricar las proteínas que están codificadas en esa región. Cuando el ADN está libre se dice que se encienden los genes. Ese encendido y apagado de genes está relacionado con el medio ambiente: la alimentación, el estrés, el afecto, el clima, la educación, el cuidado…

Pues resulta ser que desde que una mujer concibe ese feto hembra ya contiene la cantidad de ovocitos que serán liberados en óvulos en la vida adulta, de aquí se transmiten valores genéticos de generación en generación por el lado femenino, siendo siempre la abuela materna la que le transmita a sus nietas su herencia biológica.

Los abuelos son lo mejor que nos puede pasar en la vida, ellos revisten de una importancia de amor como ningún otro miembro de la familia. Pero cuando nuestra abuela maternas dio a luz a sus hijas y ellas a otras hembras, se crea un maravilloso fenómeno biológico donde se transmiten importante valores genéticos. Una ley de la genética apunta a que esta se salta una generación, lo que podemos comprobar al ver como nuestros hijos tienen rasgos de sus abuelos, como gestos, el color de los ojos e incluso el temperamento. Es tan curiosos este hecho que aun cuando nuestros hijos no conozcan a sus abuelos estos pueden tener rasgos que ellos poseían. El mayor peso de este hecho de traspolación genética lo lleva la abuela materna, sus hijas y nietas, pues en esta cadena desde la concepción de nuestras abuelas se van depositando en cada embrión femenino la cantidad de ovocitos que luego en la edad adulta se transformaran en óvulos listos para su fecundación, por ello esta cadena es mas fuerte entre las mujeres.

Entonces gracias a estos curiosos fenómenos de la naturaleza, es probable que tus hijas tiendan a tener un parecido importante con tu mamá, ademas grandes rasgos de temperamento e incluso los tics o manías propios de ellas y que veras repitiéndose en tus hijas. Gracias a esta memoria genética que nos regala la naturaleza es probable que en tu embarazo tiendas a tener los mismos síntomas y a vivirlo de manera similar al que tu abuela materna tuvo con tu madre. ¿No es grandioso todo este fenómeno?.

Esto no es posible debido a que la información mitocondrial es una propiedad de los óvulos y no de los espermatozoides por lo que este tipo de información genética solo puede transmitirse de abuelas a madres, de madres a hijas y así hasta romperse la cadena.


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