Señales que pueden indicar cuando un niño es víctima de abuso



Ciertos comportamientos de los niños podrían indicar a los padres si se encuentran en una situación de riesgo e incluso si están siendo víctimas de algún abuso, informó El Diario.

Hay una serie de señales que se presentan de forma progresiva y podrían ayudar a develar situaciones de algún tipo de abuso que niños y adolescentes estén pasando, añade la fuente.

Para apoyar esta causa, el Instituto Nacional para la Excelencia en el Cuidado y la Salud del Reino Unido (NICE, por sus siglas en inglés) realizó una guía para quienes están en contacto con menores e identificar los comportamientos a los que se les debe prestar atención.

“Las directrices incluyen señales sutiles, comportamientos y emociones que podrían indicar que hay algo que no está bien y, por esa razón, sería conveniente confirmar la situación en la que se encuentra el niño para garantizar su bienestar”, explica Corinne May-Chahal, coordinadora del comité que desarrollo la guía.

Hay que recordar la importancia de prestar atención a los cambios en la personalidad de un niño, señala Danya Glaser, psiquiatra especializada en niños y adolescentes:

“Suele haber muchos más casos de abuso infantil que no se identifican que aquellos que se reportan y resultan ser falsos”, afirma Glaser.

Si bien es cierto que es difícil tener certeza de los casos de abuso físico o emocional cabe mencionar que en algunos casos, los indicios que sugiere la guía pueden darse en los niños sin que sea motivo de preocupación o indiquen abusos.

La clave es estar alerta y con la más mínima sospecha, si el menor presenta comportamientos que no tenía antes o exhibe algunos que no corresponden a su edad; es importante confirmar la situación en la que se encuentra.

Citando a la fuente, estas son algunas de las acciones o comportamientos descritos en la guía de referencia para padres para saber cuáles son los comportamientos a los que se les debe prestar más atención:

  • Incontinencia y expulsión involuntaria de heces.
  • Rechaza consuelo o manifestaciones de apoyo cuando el niño está angustiado.
  • Perturbado.
  • Agresividad y comportamiento oposicionista.
  • Necesidad de estar al lado de ciertos adultos persistentemente.
  • Pesadillas recurrentes con respecto al mismo tema.
  • Mecerse habitualmente.
  • Excesiva cordialidad con extraños.
  • Retraimiento.
  • Comportamiento particularmente bueno para evitar la desaprobación de padres y personas responsables por el menor.
  • Falta de comunicación, de interés y de cooperación.
  • Intentos frecuentes por llamar la atención.
  • Contacto físico indiscriminado y búsqueda de afecto.
  • Baja autoestima e inseguridad.
  • Ataques de ira ante incidentes menores.
  • Aflicción extrema.

Fuente: www.todobebbe.com

 


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