La colestasis en el embarazo



La colestasis del embarazo, también conocida como colestasis obstétrica o colestasis intrahepática del embarazo, puede causar picazón intensa, especialmente en las manos y los pies. Generalmente ocurre durante el último trimestre del embarazo y algunas mujeres pueden no achacar los síntomas a este problema y será el médico quién se dé cuenta de lo que ocurre, normalmente con un análisis de sangre.

Esta condición no suele plantear un riesgo grave para la salud a largo plazo de la madre, pero puede causar complicaciones graves para el bebé por lo que es muy importante tenerlo en cuenta. El término “colestasis” proviene de las palabras griegas “chole” que significa “bilis” y “estasis”, que significa “todavía”. La colestasis ocurre cuando el hígado no puede excretar la bilis apropiadamente. La bilis es un líquido que ayuda al cuerpo a procesar la grasa.

Síntomas de la colestasis en el embarazo

Existen algunos síntomas característicos de la colestasis en el embarazo que es necesario conocer para poder estar alerta.  La comezón es más común durante el tercer trimestre del embarazo en manos y pies a causa de la posible retención de líquidos, pero a veces comienza antes.

Puede sentirse peor a medida que se acerca la fecha del parto. Una vez que su bebé llega, sin embargo, la picazón por lo general desaparece en pocos días. Los siguientes signos y síntomas pueden estar presentes en casos de colestasis del embarazo:

  • Picazón intensa, especialmente en las palmas de las manos y plantas de los pies
  • Orina oscura
  • Heces de color claro
  • Ictericia
  • La picazón puede ser el único síntoma y que empeore en la noche
  • Náuseas
  • Pérdida de apetito

Una mujer embarazada que tenga cualquiera de los signos o síntomas mencionados anteriormente debe informar a un profesional de la salud tan pronto como sea posible, ya que podría indicar un riesgo para su bebé nonato. Esta enfermedad puede producir sufrimiento fetal, parto prematuro o muerte fetal dentro del útero (a causa de que los ácidos biliares viajen a la placenta e intoxiquen al bebé). Además, la mujer puede sufrir una hemorragia interna.

Causas  de la colestasis

No está claro lo que causa la colestasis en el embarazo, puede ser genético. Las hormonas del embarazo pueden tener protagonismo también en esta condición. La bilis es un fluido digestivo producido en el hígado que ayuda al sistema digestivo a descomponer las grasas.

Es posible que el aumento de las hormonas del embarazo pueda ralentizar el flujo normal de la bilis fuera del hígado.

Esta posible acumulación de bilis en el hígado permite que los ácidos biliares entren en el torrente sanguíneo. Los ácidos biliares depositados en los tejidos de la madre pueden causar picazón. La bilis es un líquido amarillo-verde que ayuda a digerir la grasa. Se compone principalmente de colesterol, sales biliares y la bilirrubina pigmentaria. Es producido por el hígado y almacenado en la vesícula biliar. Desde la vesícula biliar pasa a través del conducto biliar común, hasta el duodeno.

A veces, una obstrucción fuera del hígado evita que la bilis salga del hígado, lo que lleva a una condición conocida como colestasis extrahepática. La colestasis intrahepática ocurre cuando hay un problema con la eliminación de las sales biliares del hígado. Este es el tipo de colestasis que ocurre durante el embarazo. Se piensa que las hormonas del embarazo, y especialmente el estrógeno adicional, pueden afectar el funcionamiento apropiado de la vesícula biliar y del hígado.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo que aumentan las probabilidades de desarrollar colestasis durante el embarazo son:

-Una historia personal o familiar de colestasis del embarazo, es decir, que haya en la familia y a través de la genética casos parecidos o iguales

-Antecedentes de enfermedades hepáticas

-Un embarazo de gemelos, mellizos, trillizos o más

-Fecundación In Vitro

Algunos de estos factores pueden tener que ver con la herencia, y todos probablemente tienen que ver con el aumento de los niveles de hormonas del embarazo. Después de haber tenido la condición una vez, el riesgo de desarrollarla durante un embarazo posterior es alto también y hay que tener unos controles claros para evitar complicaciones. Casi dos tercios de las mujeres embarazadas pueden padecer colestasis durante el embarazo.

 

El médico te puede hacer preguntas acerca de los síntomas que presentas y también sobre tu historia familiar. Un análisis de sangre podrá revelar si funciona bien el hígado y también se medirán los niveles en sangre de la bilis.

Las ecografías también pueden detectar anormalidades en el hígado de la madre, pero no en el feto. Si la colestasis es leve no es necesario tratamiento, pero normalmente tiene como objetivo aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.

Fuente: www.eresmama.com

 


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