Ya no quiero vivir con mis padres.

A todos nos ha llegado alguna vez ese estado de independencia, mayormente ocurre en la adolescencia, a quién no se le ha ocurrido decir a sus padres “ya no quiero vivir con ustedes”.



Estas son experiencias por las que casi todos pasamos alguna vez, y hasta parece tan infantil en algunos casos, pues a tan corta edad que es lo que podrías hacer de tu vida adolescente.

Obviamente que el ambiente influye de manera parcial en estos estados emocionales de independencia de nuestros adolescentes y nuestros jóvenes, pero también se debe llevar en cuenta que la carga familiar influye de manera importante en las decisiones de los chicos.

Vivimos en un mundo donde los padres han perdido autoridad, y los hijos no cumplen con ese rol de hijos, entonces nos vemos envueltos en situaciones emocionales muy complicadas, tanto los hijos, como los padres actúan de manera irracional muchas veces, los hijos influenciados por su entorno más próximo como lo son los amigos, compañeros de clase, o aquellos no tan amigos y los padres que se ven agotados dicen que por el comportamiento de los hijos y aluden que ya no saben qué hacer con ellos. Como es que los de generaciones pasadas han podido sobrevivir a las reglas impuestas en el hogar, y cómo hacían los padres para no perder autoridad, vivimos en un mundo totalmente de revés, el hijo impone las reglas y los padres las asumen por temor.

Cuando fue que todo esto cambió, en qué momento esta nueva era tomó desprevenidos a los padres.

Capricho o independencia

Dependiendo de la edad, se lo puede considerar capricho o independencia, para un adolescente independizarse de sus padres es como ese gran sueño por cumplir, pero esa independencia conlleva ciertas responsabilidades y desafíos paro cual un adolescente aún no está preparado, ni psicológica, ni económica, ni personalmente, es por eso que conversar con los hijos sobre las ventajas y las desventajas de la decisión es muy conveniente, los padredeben abordar este tema con mucha calma y del mismo modo hacer entender a sus hijos que podrían estar cometiendo un error, a esta decisión apresurada de la adolescencia llamamos capricho pasajero.

Por otro lado cuando el hijo ya es mayor y demuestra cierta madurez en sus actos y sus decisiones, entonces podemos estar frente a un chico que desea independizarse, lo cual no está mal, los padres deben ser conscientes de que los hijos no son nuestros, son hijos de la vida y en algún momento queramos o no ellos emprenderán vuelo. Esperar el momento adecuado es la clave.

El nido vacío

Este síndrome es muy conocido, el síndrome del nido vacío y es la consecuencia justamente de la separación de los hijos con los padres, el síndrome del nido se da como un sentimiento de soledad y tristeza que experimentan los padres cuando el hijo decide dejar el hogar. Esto mayormente ocurre cuando los hijos van a otras ciudades a las universidades, o cuando deciden vivir solos, u optan por compartir departamento con algún compañero para poder cumplir mejor a tarea laboral, existen muchos factores que pudieran hacer que el hijo decida por cambiar de casa e independizarse, este síndrome mayormente ocurre a las mujeres, pero han sucedido casos de que los papás también lo han experimentado.

Es muy importante conversar sobre estas decisiones con los hijos y si ya están en edad de asumir una responsabilidad como ser independientes, entonces bendecir a los hijos para que todo le vaya bien, de hecho no están abandonando a los padres, simplemente están poniendo en práctica lo que alguna vez como padres les enseñaron, enfrentar a la vida con madurez.

Qué implica la decisión de dejar el hogar

De cierta manera la decisión de abandonar el hogar es sinónimo de autonomía y desarrollo personal, es como enfrentar la vida o los desafíos que vienen con ella, salir de la casa de los padres e ir a vivir solo implican no solo responsabilidad, sino también madurez emocional, la vida independiente es como su nombre lo dice, ya no tienes que estar dependiendo de otros, tus gastos son tuyos, tus horarios son tuyos, tus problemas son tuyos, y así un mundo de cosas que antes ni te imaginabas hoy forman parte de tu todo, ya no estarán ni papá, ni mamá para hacerse responsable de aquello que tú no asumes, eso es independencia, aprender a valerse por uno mismo salir adelante solo, no ir corriendo a casa de los padres ante algún evento que no sepas manejar, por el contrario es enfrentarlo hasta la solución. Vivir solo es asumir con responsabilidad la decisión que tomaste y continuar te vaya bien o te vaya mal, eso significa independencia.

Ventajas y desventajas

Una de las ventajas podría ser que ya no debes estar escuchando las ordenes que dan los padres, nadie te dice ya lo que debes hacer, por ende estás practicando a asumir solo tus responsabilidades, si eres de esos que no soporta que le muevan todo de lugar, pues fantástico, ahora ya nadie tocará tus cosas, todas ellas permanecerán siempre en el lugar donde tú las hayas dejado, eres tú quien decide si invitas a alguien a compartir tu casa, tú decides a quien recibir o no, todo lo ordenas u organizas a tu gusto, cada detalle te pertenece porque el espacio es solo tuyo.

Es en ese sitio donde tú compartirás tu intimidad, tu soledad, contigo mismo. No tendrás que estar escuchando las discusiones de nadie, esas son las ventajas, pero también existen desventajas y dependerá de ti saber superarlas. Una de las desventajas es que antes tenías quienes te resolvían los problemas, ahora tienes que valerte por ti mismo, desde pagar las más pequeñas cuentas como lo son la luz, el agua, el gas, televisión por cable, hasta el alquiler del departamento, recuerdas que tú vivías muy cómodamente en la casa de tus padres, pagar todos tus gastos obviamente conlleva a una inestabilidad económica o al menos más ajustada.

Un pequeño gran detalle, otra desventaja es extrañar aquella comida que solo mamá sabe elaborar, vete olvidando de ellos, o mejor dicho tal vez podrías visitarlos un fin de semana para que no te sientas en desventaja, y si te gusta la buena vida, como la que llevabas en la casa de tus padres, pues eso exigirá de ti que trabajes un poco más, más horas tal vez, y si aún no has terminado la universidad agrega ese gasto también.

Fuente: www.enamorando.me


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