¡SED! Señal de deshidratación



El agua es el componente principal de nuestro organismo, y conforme envejecemos su cantidad disminuye; por ejemplo, mientras el cuerpo del recién nacido está constituido entre 85-90% por agua, ésta representa 60% del peso corporal en hombres adultos (menor en mujeres debido a que tienen proporción más alta de grasa corporal) y 50% en adultos mayores. En cuanto a su porcentaje en los diferentes tejidos, cerebro y músculos contienen aproximadamente 75%; sangre y riñones, 81%; hígado, 71%; huesos, 22%; y tejido adiposo 20%.

Pérdida de líquido

Diferentes razones hacen que se pierda agua:

  • Orgánicas. En condiciones normales, el cuerpo pierde entre 2-2.5 lt diarios al respirar, orinar, defecar y sudar. Esto aumenta en situaciones especiales, como el embarazo, pues la mujer tiende a orinar con mayor frecuencia.
  • Clima. El calor del verano causa mayor sudoración, ya sea al practicar una actividad física, trasladarse al trabajo o realizar alguna tarea en casa que demande esfuerzo físico.

Enfermedad. Algún trastorno que ocasione diarrea, fiebre o vómito tiene como efecto secundario pérdida de agua, lo mismo ocurre en caso de quemadura o hemorragia.

Síntomas. Puede ser señal de que algo anormal sucede en el organismo, por ejemplo, la persona con diabetes mellitus orina con frecuencia para eliminar el exceso de glucosa que se encuentra en su torrente sanguíneo.

¡AGUA!

Cuando la cantidad de agua que se pierde no se repone, entonces el cuerpo pone en marcha una serie de mecanismos para revertir esta situación, siendo la sed la más relevante, pues se trata de sensación intensa que obliga a la persona a beber algún líquido para rehidratarse.

IMPORTANCIA

La sed es muy importante porque es síntoma de deshidratación, cuya gravedad aumenta de acuerdo con la deficiencia de agua: más de 1% del peso corporal ocasiona alteraciones en el funcionamiento del organismo; si se eleva a 4% aparecen mayores trastornos, y la falta de 10% o más puede provocar, incluso, la muerte.

MÁS

Para no sentir sed es necesario estar bien hidratado y, en este sentido, si practicas las siguientes estrategias beberás suficiente agua:

HORARIO

Tal como si fuera un medicamento, bebe agua en ciertas horas; por ejemplo, al levantarte, previo a las comidas principales y antes de ir a dormir. Incluso, programar la alarma de tu celular para que no olvides ingerirla.

PLANIFICA

Coloca en el refrigerador las bebidas que vayas a consumir en casa durante el día, puedes dividirlas en tomas de 250 a 500 ml. Asimismo, con la alta temperatura de la temporada se antoja más el agua fría, por ello no olvides poner en el congelador las charolas de cubitos de hielo.

SUSTITUTO

Bebe agua simple en lugar de otros líquidos, como refrescos; además de estar hidratado, reduces la ingestión de calorías. De igual forma, a la hora de la colación matutina o vespertina, en lugar de una galleta u otra golosina, opta por jugosa fruta de temporada (melón, sandía o durazno), con ello añadirás menos azúcar a tu dieta.

LISTO

Al salir de casa siempre lleva una botella de agua, así la tendrás a tu disposición en cualquier momento, más ahora que estamos en verano. Te saldrá más barato si la rellenas en casa o la farmacia. Recuerda lavarla para eliminar microorganismos que se hayan acumulado. De preferencia compra una de plástico grueso, pues la desechable es delgada y frágil, lo que dificulta limpiarla adecuadamente, además de que su duración es limitada; compra una que tenga marcas (1lt, 1/2lt), así sabrás exactamente cuánto bebes.

PRECAVIDO

En situaciones especiales ingiere cantidad extra, por ejemplo, antes de realizar alguna actividad que te haga sudar; de igual forma, aunque no tengas ganas de beber debido a fiebre, vómito o diarrea, haz un esfuerzo, pues la falta de líquido sólo complicará tu recuperación.

AL MOMENTO

Si por alguna razón no bebiste tu relación acostumbrada de agua, no trates de ignorar la sed, pues harás que la deshidratación se vuelva más severa, ocasionando síntomas más graves. Por otra parte, cuando vayas al baño observa el color de tu orina, la cual  debe tener tonalidad amarilla clara o transparente, de lo contrario aumenta el consumo de líquido. Finalmente, no es necesario consumir los famosos ocho vasos de agua, sino la que tu organismo requiera.

Efectos de la deshidratación moderada:

  • Sed.
  • Boca seca o pegajosa.
  • No orinar mucho.
  • Orina amarilla oscura.
  • Piel seca y fría.
  • Dolor de cabeza.
  • Calambres musculares.

Efectos de la deshidratación grave:

  • No orinar u orinar amarilla u oscura o color ámbar.
  • Piel seca y arrugada.
  • Irritabilidad o confusión.
  • Mareo o aturdimiento.
  • Latidos cardíacos rápidos.
  • Respiración rápida.
  • Ojos hundidos.
  • Apatía.
  • Shock (flujo sanguíneo insuficiente a través del cuerpo).
  • Inconsciencia o delirio.

 


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