Tétanos



Mito

Es común escuchar que el tétanos se adquiere tras producirse una herida con un objeto oxidado (clavo, lata, lámina, alambre de púas); esto sólo es cierto si están contaminados con esporas de Clostridium tetani, pues esta bacteria es la que causa el problema, no el óxido.

Enemigos invisibles

En el medio ambiente hay millones de seres microscópicos capaces de alterar nuestra salud, y uno de ellos es el bacilo (bacteria en forma de bastón) Clostridium tetani, responsable de producir esta afección, cuya palabra proviene del griego teinein, que significa “espasmo” (contracción involuntaria súbita y violenta de un músculo o grupo de músculos, la cual suele acompañarse de dolor e interrupción de la función).

Contagio

Ciertas bacterias producen esporas como una manera de defenderse, ya que tienen paredes gruesas para resistir las altas temperaturas, humedad y otras condiciones del medioambiente. Las esporas de Clostridium tetani se encuentran en el suelo y heces de animales; pueden ingresar a través de una herida y, una vez dentro del organismo, se convierten en bacterias activas que se diseminan en el cuerpo mediante la sangre y sistema linfático, produciendo una sustancia llamada toxina tetánica (también conocida como tetanospasmina).

Periodo de incubación

El tiempo que tardan en manifestarse los síntomas una vez que se adquirió la infección oscila entre 3 y 21 días (promedio 10 días); los más cortos se consideran asociados a mayor contaminación de la herida y, por tanto, más graves. Al respecto, se les considera “heridas limpias” y de baja peligrosidad a las superficiales y no contaminadas; en cambio, las que son profundas, no se ha llevado trabajo de limpieza y se sospecha la presencia de polvo o tierra, se les llama “heridas tetánicas”, dado que existen mayores probabilidades de que el afectado sufra las consecuencias de la enfermedad bacteriana.

Síntomas

Debido a que la toxina afecta al sistema nervioso y de esta forma altera el control muscular, los rasgos característicos de la afección son espasmos que inician en los músculos faciales (ocasionando maxilar inferior trabado y mueca similar a una sonrisa), seguidos de contracciones en la espalda y convulsiones repentinas y generalizadas (espasmos tetánicos); además, puede presentarse rigidez, irritabilidad, fiebre, babeo, dificultad para tragar y sudoración excesiva, así como micción y defecación incontrolables. Cabe decir que los ataques pueden ser muy intensos, al grado de generar fracturas y desgarros; asimismo, algunas veces son afectados los músculos de la respiración, lo cual puede llevar a problemas graves e, incluso, causar la muerte.

Diagnostico

Debido a que no existe una prueba específica de laboratorio para detectar esta infección bacteriana, el médico estima el diagnóstico a partir de los síntomas físicos que presenta la persona, junto con su historial de vacunación.

Tratamiento

No existe cura para el tétanos, así que la terapia se enfoca básicamente en tres áreas:

Higiene. Limpieza de la herida con el propósito de inhibir la entrada de más esporas.

Medicamentos. Aplicación de antitoxina tetánica para inhibir la acción de la tetanospasmina, así como antibióticos para reducir el número de bacterias. También incluirá el uso de potentes sedantes para controlar los intensos espasmos, así como analgésicos que calmen el dolor.

Apoyo. En casos graves, es posible que la persona necesite ayuda para respirar, por lo que deberá estar conectada a un ventilador mecánico hospitalario. Con ello se reduce el riesgo de falla respiratoria de fatales consecuencias.

Pronóstico

De acurdo a la Organización Mundial de la Salud(OMS), la tasa general de letalidad del tétanos es 10 a 70%, en función al tratamiento, edad y estado general de salud del paciente. Sin hospitalización y cuidados intensivos, la tasa de letalidad de enfermos niños y adultos mayores de edad es de casi 100%, mientras que en lugares con atención óptima, esta tasa puede reducirse al 10-20%. Por ello es importante acudir al médico lo antes posible cuando una persona ha sufrido herida que se haya contaminado con tierra y, que además, no se sabe si cuenta con su esquema de vacunación completo.

A tiempo

El tétano es prevenible, pues existen vacunas seguras y efectivas como la pentavalente, la cual contiene diferentes sustancias que son parte de las bacterias y virus contra los que protege: toxoide diftérico (difteria), toxoide tetánico (tétanos), toxoide pertússico (tosferina), los virus de la poliomielitis inactivados tipos I, II y III; y una proteína de la bacteria Haemophilus influenzae tipo b. se administran cuatro dosis, a los 2,4,6 y 18 meses de edad. La vacuna DPT (difteria, pertussis y tétanos) se aplica a los 4 años de edad para garantizar la protección contra estas enfermedades y un refuerzo cada 10 años de la Td (tétanos y difteria), pues la infección natural no brinda inmunidad contra la toxina. En cuanto a los posibles efectos adversos, son mínimos comparados con los males que evitan la vacuna. En este sentido, puede presentarse dolor e inflamación moderados en la zona donde se aplicó la inyección, los malestares desaparecen al cabo de unos días. Es muy importante que si ya ha pasado una década desde que alguna persona recibió un refuerzo contra tétanos, acuda al centro de salud para ponerse al día con la inmunización.

Verano seguro

En la época cálida del año se incrementan las actividades al aire libre y, con ello, el riesgo de sufrir alguna herida. Por ello es importante, además de planear las vacaciones, revisar la cartilla de vacunación de los hijos para saber si se encuentran al corriente y así asegurarse de estar protegidos contra esta dolorosa y peligrosa enfermedad bacteriana. De igual forma, los adultos deben contar con la vacuna de refuerzo que los protege de este padecimiento.

 


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