Alimentos para subir las plaquetas.

Saber sobre las plaquetas no es una responsabilidad exclusiva de los médicos, pues se trata de un conocimiento valioso que indicará los valores de salud de una persona.



Para solucionar este problema, tendrás que incluir en tu dieta alimentos ricos en hierro, como el pimiento, las acelgas, las lentejas, el apio, las espinacas, la zanahoria y la remolacha, con nutrientes y propiedades para subir las plaquetas.

La función de las plaquetas o trombocitos en nuestro organismo es fundamental pues forman parte del proceso de coagulación de la sangre. Un conteo normal de plaquetas va de 150.000 a 450.000, pero distintas patologías pueden hacer que los niveles desciendan pudiendo ocasionar una hemorragia interna. Un conteo de plaquetas bajo es un asunto serio que requiere de supervisión médica, pero no solo encontrarás ayuda en medicamentos y remedios caseros sino que en tu alimentación también puedes hallar una buena solución.

Es importante conocer que las plaquetas bajas pueden deberse a distintas causas como infecciones graves, enfermedades como el dengue, patologías del bazo, anemia hemolítica, deficiencia de vitamina K y también a patologías más graves como la leucemia o al resultado de un tratamiento de quimioterapia. Independientemente de la causa, lo importante es mantener la situación controlada y tratar en la medida de lo posible de subir el conteo de plaquetas.

Además, si crees que puedes tener este problema pero aún no lo has hablado con el doctor para averiguarlo y comenzar a tratarlo, debes conocer también cuáles son los síntomas de las plaquetas bajas:

  • Cansancio
  • Fatiga
  • Debilidad
  • Facilidad de tener hematomas
  • Señales en la piel parecidas a la dermatitis
  • Sangrados nasales, por la boca y las encías
  • Recuento plaquetario en los análisis inferior a los niveles normales (en casos muy graves incluso inferior a 10.000)

1. Granada

La granada es un fruto multifacético que contiene suficiente hierro, mineral esencial para subir rápidamente y mantener las plaquetas en el rango apropiado.

Su alta concentración de vitaminas contribuye a mantener el nivel de energía demandado por el cuerpo, hasta con un reducido conteo plaquetario.

Lo ideal es comer el grano directamente para aprovechar toda su fibra soluble, que ayuda a bajar el colesterol y a reducir el estreñimiento. Su consumo también será beneficioso en jugos naturales o concentrados de granada.

2. Leche

La leche aporta calcio, macromineral que favorece a la regeneración de plaquetas.

El fibrinógeno de la leche es el precursor de la fibrina, proteína fibrilar que colabora a la formación de redes tridimensionales, que sirven para mantener unidas a las plaquetas durante un herida. Esta proteína también es responsable del mantenimiento de la costra protectora formada en las roturas de la piel.

La deficiencia de calcio demorará la formación de coágulos de sangre, por lo que el cuerpo quedará expuesto a un sangrado profuso en caso de una herida.

Además de la leche, los quesos, el yogurt y demás productos lácteos son fuentes de calcio.

3. Alimentos ricos en folato

El folato es imprescindible para una sana división celular y su deficiencia en el cuerpo incidirá negativamente en el conteo de plaquetas. Sin suficiente ácido fólico en el organismo no se formará la cantidad necesaria de glóbulos rojos, lo que promoverá una anemia.

Un adulto debe ingerir al menos 400 miligramos de folato al día, vitamina B que se halla en frutas cítricas, acelga, espinaca y demás vegetales de hoja verde, frijoles, lentejas y demás legumbres, espárragos, brócoli, aguacate, remolacha y repollitos de Bruselas. También en cereales integrales.

Al beber dos vasos de jugo de naranja al día se le proporcionará al cuerpo una buena dosis de ácido fólico y vitamina C.

4. Proteínas magras

Las carnes magras suman abundante zinc y vitamina B12, nutrientes fundamentales para revertir los efectos de la trombocitopenia, reducción del nivel de plaquetas que circulan por el torrente sanguíneo.

El pescado, pollo, pavo y otras aves como el avestruz, son carnes con proteínas magras para subir el conteo de plaquetas. Esta última es rica en hierro y vitaminas del complejo B. El alto contenido de zinc en la carne de las ostras se suma a los alimentos que favorecen a nivelar los trombocitos.

5. Extracto de hojas de papaya

Los compuestos en las hojas de papaya aumentan la cantidad de plaquetas en la sangre. A continuación la preparación de su infusión:

Lavar las hojas de papaya y hervirlas a fuego medio para liberar lentamente sus compuestos.
Reducir la cantidad de líquido a la mitad de su volumen.
Reposar y beber dos o tres cucharadas de extracto al menos dos o tres veces al día.

Otra forma de preparar la infusión:

  • Lavar las hojas y machacarlas en un mortero.
  • Mezclar un poco de la pasta resultante con tres cucharadas de agua en un lienzo limpio.
  • Exprimir el extracto a beber.

En ambas preparaciones se puede añadir miel para aplacar lo amargo de la infusión. Las hojas deben estar frescas y preferiblemente provenir de plantas de agricultura orgánica.

Además de tu alimentación hay otros consejos que puedes seguir para mejorar el conteo de trombocitos, en nuestro artículo cómo subir las plaquetas podrás encontrar más recomendaciones. Y si quieres conocer más acerca del tema consulta el artículo qué son las plaquetas y para qué sirven.

Si tras un examen de sangre tu conteo de plaquetas ha salido alterado, debes consultar a un hematólogo de forma inmediata para determinar el origen del descenso y tomar las medidas necesarias.


Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla