Cómo superar el miedo a tener pareja.

Una pareja es una experiencia, cambia la manera en la que ves y vives la vida; sin embargo, en ocasiones deja miedos que te impiden iniciar una nueva relación, sobre todo disfrutar de ella.



Son muchas las personas que tras pasar por una ruptura de pareja, el sufrimiento y el dolor que les supone superarla termina por generarles grandes miedos ante la posibilidad del inicio de una futura relación. El trabajo que realicen en el difícil camino para afrontar la pérdida y el vacío existente les permitirá rehacer sus vidas y volver a confiar en alguien, o por el contrario, aparecerán dificultades si no son capaces de afrontar la pérdida.

La no superación del pasado, el rencor, así como las comparaciones continuas y los miedos generados a que nos puedan volver a dañar, terminan por bloquearnos, considerando que la única protección posible pasa por no restablecer una nueva vida de pareja.

Muchos se embarcan en relaciones esporádicas que finalmente no llegan a nada, pues la persona aún no ha sanado su corazón y es pronto para que el amor encuentre nueva cabida en su vida. Como consecuencia de ello, las continuas decepciones o fracasos que viven les hacen pensar en que jamás volverán a amar como hicieron con su ex pareja, pero pensar esto es un error. Debemos tener paciencia y permitir adaptarnos a nuestra nueva vida, siendo prioritario superar el dolor y el sufrimiento pasado. Intentar tapar estos sentimientos con otras relaciones no será la solución al vacío que se siente.

Existe un refrán que dice que “un clavo se saca con otro clavo”, pero esto no es del todo cierto y por supuesto no es una teoría que se pueda confirmar en todos los casos. Cuando la relación ha sido intensa y las emociones y sentimientos generados han sido verdaderos, el proceso de duelo que tenemos que pasar es inevitable y necesario, y por más que intentemos evitar el dolor que la superación de un amor perdido requiere, si no lo sufrimos, será difícil poder generar nuevas relaciones sanas y satisfactorias.

En todo caso, si este problema se hace muy “cuesta arriba”, siempre se puede pedir ayuda profesional que, con toda seguridad, ayudará y apoyará en este proceso.

Nos sentimos vulnerables

Adentrarse en una relación significa abandonar lo conocido, salir de tu zona de confort. Mucha gente tiene miedo a aquello que desconoce y prefiere quedarse en el ámbito que conoce, aunque eso conlleve dejar de conocer a gente y mantener relaciones.

Reabre heridas

En nuestro día a día, mayoritariamente, no somos conscientes de la importancia que tiene en nosotros los traumas, experiencias e historial que nos precede. Cuando iniciamos una relación podemos reabrir todos los dolores y problemas de relaciones anteriores, es por eso que ante el miedo a que eso se repita hay gente que se cierra en sí mismo y evita volver a tener una relación para no volver a pasar por lo mismo. No es necesario que haya sido una mala experiencia amorosa, revivir la relación con sus padres o con viejos amigos también puede afectar la futura vida de pareja. En el siguiente artículo te explicamos cómo superar una ruptura sentimental.

Desafío a la propia identidad

Todos tenemos una conciencia, una voz interior que nos dice quien somos y como somos, una serie de características que nos definen como personas y que nos permiten tener una determinada posición respecto al mundo. El filofóbico puede ver la relación de pareja como un atentado a su propia identidad y personalidad.

Miedo al dolor

Es cierto que el amor nos puede hacer sentir la felicidad de un modo muy intenso, pero no es menos cierto que con la misma intensidad podemos llegar a sentir el dolor o el miedo. Para poder ganar hay que arriesgar y hay gente incapaz de arriesgarse a poder sentir dolor para poder sentir una intensa felicidad.

Miedo a que sea desigual

A menudo las relaciones de pareja están desbalanceadas y esto es algo que quien tiene miedo a entrar en una relación vive con mucho estrés. Ya sea por exceso o por defecto, por miedo a enamorarse más que la otra persona o por sentirse abrumados de lo que siente el otro intentan evitar establecer un vínculo afectivo.

Perder la vida anterior

Es evidente que tener pareja cambia ciertos aspectos de tu vida; ya no puedes hacer todo lo que te apetece en todo momento, tienes que aprender a repartir tu tiempo y cambiar algunas de tus prioridades. El miedo a tener novio o novia puede deberse en parte a la incapacidad de dejar de lado o cambiar algunas cosas de la vida que llevaban anteriormente.

Aparecen miedos existenciales

Esta razón es un poco más abstracta y profundo, pero no por ello deja de ser real. En el momento en que te sientes muy unido a una persona, cuando estableces un fuerte vínculo amoroso, empiezan a aparecer ciertos pensamientos existenciales que alguna gente no sabe manejar. Pensar en la propia muerte o la de la otra persona, el miedo a que la relación acabe, la frustración ante una hipotética pérdida son sentimientos que pueden resultar muy estresantes.

Miedo a tener pareja, ¿Qué dice la psicología?

La psicología también ha abordado este tema y ha establecido una serie de actitudes y formas de actuar que la gente que tiene miedo a tener pareja suele cumplir. Estas son:

Victimismo: Creen que siempre son las víctimas, culpan a las relaciones anteriores o a factores externos de sus miedos y temores, ellos nunca son los culpables. Por muy mal que lo hayamos pasado en una relación hay que saber aceptar los errores y fracasos, propios y ajenos, para evitar repetirlos, no quedarnos encallados culpando al mundo. Cualquier relación tiene momentos buenos y malos, hay que aprender a apreciar y recordar los buenos e intentar aprender de los malos.

Solo buscan defectos: Cuando conocen a alguien se centran en buscar y resaltar sus defectos, si no los encuentran indagan hasta que estos aparecen y sirven para justificar su incapacidad para mantener una relación. En vez de buscar y apreciar las cualidades se dedican a encontrar defectos para justificarse.

Van con personas muy diferentes: Cuando buscamos pareja, o cuando la encontramos, suele ser por afinidades y gustos en común, porque compartimos una forma de ver el mundo. La gente que tiene miedo a enamorarse o a tener una relación estable se acostumbra a mezclar con gente muy distinta a ella de forma que las diferencia aparecen en seguida y les sirven de excusa para no ir más allá.

Buscar motivos para discutir: En el momento en que empiezan una relación y ven que puede ir más en serio se encargan de empezar discusiones y buscar motivos para discutir hasta que la otra persona se cansa. Aislamiento: En su punto más grave, el miedo a enamorarse y tener pareja acaba convirtiéndose en aislamiento social. Ya sea evitando el contacto con otras personas o escondiéndose para que estas no tengan motivos para conocerla más.


Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla