¿Cuáles son los beneficios de los probióticos?

Si “somos lo que comemos” es importante saber cómo contribuyen ciertos alimentos a mejorar la salud.



Nuestro sistema digestivo está colonizado por toda una serie de bacterias que forman un grupo complejo llamado microbiota intestinal. Estas bacterias viven en simbiosis con nuestro intestino en un delicado equilibrio, que puede verse afectado por la alimentación, el estrés, las enfermedades, o algunos medicamentos. El consumo de alimentos con prebióticos y probióticos puede ser útil para mantener este equilibrio.

Los probióticos están destinados a mejorar la población de bacterias beneficiosas intestinales que se encuentran en el intestino, ya que promueven su desarrollo. Al crecer en el intestino y adherirse a la mucosa intestinal, evitan que otras bacterias dañinas se implanten y ejerzan sus funciones negativas, actuando como una barrera que evita la colonización del intestino por gérmenes patógenos.

Ahora se venden en forma de suplementos dietéticos y se le agregan a muchos productos, como jugos, leche fermentada, yogur o kéfir, yogur de soya y tofu, también pueden hallarse en el queso y la col fermentada. Conoce cómo pueden ayudarte a estar más sano…

1. Bajan el azúcar en sangre

El consumo de probióticos puede tener efectos sorprendentes en los niveles de azúcar en sangre, según una investigación canadiense de 2016. Las personas que seguían la dieta DASH (recomendada para la hipertensión) y que además consumían probióticos, tuvieron una notable disminución en los niveles de azúcar en la sangre.

2. Controlan la diabetes

En un gran estudio británico de 2014 con más de 25,000 personas, quienes consumían más productos lácteos fermentados con bajo contenido en grasa (como yogurt, queso fresco y requesón) fueron un 24% menos propensos a desarrollar diabetes tipo 2 durante los 11 años de la investigación, en comparación con los que no consumían.

¿Cuánto consumían?

En ese estudio, se observó esta reducción del riesgo de padecer diabetes, entre las personas que consumían un promedio de 4 recipientes y medio de 125 g de yogurt (o similar conteniendo probióticos) a la semana.

3. Mejoran la salud intestinal

Está comprobado que esta es una de las fortalezas de los probióticos: las personas que toman antibióticos o padecen de enfermedades gastrointestinales y tienen alterada su flora intestinal, o que padecen de constipación, se ven beneficiadas con la toma de estas bacterias buenas que regulan el equilibrio de forma natural.

4. Contra el hígado graso

En un experimento de laboratorio, se halló que con la administración durante 30 días de tres cepas de probióticos (Lactobacillus paracasei, Bifidobacterium breve y Lactobacillus rhamnosus) en la dieta de un grupo de ratas, se logró disminuir la acumulación de grasa en el hígado.

5. Protegen del resfriado común

En 2014, científicos del York Health Economics Consortium (YHEC) en Reino Unido, analizaron 20 estudios para evaluar los efectos de la suplementación con probióticos, específicamente de las cepas de Lactobacillus y Bifidobacterium, sobre la duración de las infecciones de vías respiratorias en adultos y niños.

Los investigadores encontraron que el consumo de probióticos acortó significativamente la duración de los episodios de resfrío, disminuyó la gravedad de los síntomas y se registraron menos ausencias al trabajo o escuela, en comparación con quienes no los tomaban.

6. Podrían aliviar ansiedad y depresión

Las bacterias buenas tienen un papel importante en las enfermedades crónicas: cada vez hay más evidencia de que el cerebro y los intestinos se comunican entre sí, y que la buena salud intestinal (impulsada por los probióticos) puede promover la buena salud mental. Faltan más estudios para saber si pueden recomendarse como parte de una terapia contra la ansiedad y la depresión.

7. Reducen la presión arterial

“La pequeña cantidad de estudios que hemos observado sugieren que el consumo regular de probióticos puede ser parte de un estilo de vida saludable que ayude a reducir la hipertensión y a mantener niveles de presión arterial sanos”, dijo Jing Sun, de la Universidad Griffith en Australia, al presentar una evidencia científica.

8. Mejoran la salud vaginal

La candidiasis vaginal, una infección que ocurre cuando hay un crecimiento acelerado del hongo llamado Cándida albicans, puede ser neutralizada por el efecto de los probióticos, ya que tienen la capacidad de adherirse a las células humanas y producir de forma natural peróxido de hidrógeno, una sustancia que mata a la Cándida.

9. Regulan la digestión en bebés

De acuerdo con los resultados de la investigación publicada en JAMA Pediatrics, la administración del probiótico Lactobacillus reuteri (la bacteria más comúnmente agregada) durante los tres primeros meses de vida, mostró su efectividad en la disminución de los ataques de llanto y menos malestar estomacal en los bebés.

10. Ayudan a adelgazar

Se comprobó que los probióticos ayudan a perder peso tras el consumo regular, gracias a la disminución en la hormona leptina reguladora del apetito y a una concentración inferior de las bacterias intestinales relacionadas con la obesidad.


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