Errores que jamás cometen las mujeres mejor vestidas.

Existen una serie de errores que muchas cometemos a la hora de vestir. Aquí una lista con lo que no debes hacer.



1. No vestir para el cuerpo que tienen

Este es el primer gran error que cometen muchas mujeres. Mirarnos al espejo no es tarea fácil y, si bien nos da información necesaria, muchas prefieren saltear este paso. Enfrentarnos a la imagen que nos devuelve puede ser abrumador. Pero es vital para poder armar un guardarropa adecuado y que nos ayude a mejorar esos aspectos de nuestro cuerpo que no nos gustan tanto. Lograr una “mirada objetiva y amorosa” es lo que toda mujer debe conseguir. El mejor consejo: amigarnos con el cuerpo que tenemos.

2. Ponerse lo primero que encuentran

Esta es una consecuencia de no tener esa mirada objetiva y amorosa. Entonces, optamos por vestirnos de manera cómoda, sin evaluar si lo elegido nos favorece. La ropa puede actuar a nuestro favor, ayudándonos a mostrarnos más estilizadas. Siempre.

3. Abusar del jean

Esta prenda es tan versátil y funcional que muchas veces la vemos como un salvavidas y no aprovechamos su potencial. Un jean (en realidad deberían ser tres, por lo menos) jamás debe faltar en nuestro guardarropas. Pero no por eso debe ser el punto de partida de nuestro vestir diario. Recuerden, el denim refracta el calor y el frío, no es aconsejable para las temperaturas extremas. Por eso, es necesario tener una prenda que lo suplante. En verano pensar en un pantalón liviano y suelto es más elegante y adecuado y nos permite salir de la monotonía.

4. Pensar en blanco y negro

Animarnos al color no es fácil. Y ante la duda muchas prefieren la seguridad que dan los tonos neutros. Para lucir elegantes, la regla número uno es la sobriedad de la monocromía. Pero, cuando dominamos el arte de combinar colores, logramos conjuntos armonioso, distinguidos y personales. Lo primero es saber cúal es la paleta que nos corresponde para poder elegir inteligentemente el color de acento. Podemos optar por un tono como punto de partida y combinarlo con neutros que lo balanceen. El resultado será un look único y destacado.

5. No animarse a las texturas

Por practicidad, muchas veces elegimos telas que sean fáciles de lavar, suaves al tacto o livianas y dejamos de lado la gracia que tienen otros materiales, como ser gasas, sedas o lanillas. En cambio, combinar distintas opciones, aún dentro de la misma paleta de color, nos dará un aire sofisticado y nos ayudará a renovarnos. Con la tecnología que maneja la industria textil hoy, la limpieza de estas telas (muchas, mezclas con sintéticos) se hace en casa y sin riesgos, al igual que un algodón. Usar estas telas nos da un upgrade inmediato y de manera sencilla.

6. Desestimar el uso de accesorios

Un collar importante puede levantar hasta la remera más básica; un par de aros ayudarnos a estilizar el rostro; y unos zapatos mal elegidos pueden arruinar todo lo que llevamos puesto. El atractivo que aporta el uso de los accesorios es tan grande que no deberían considerarse algo “accesorio”. Pueden ser nuestros aliados para subir o bajar un conjunto; reflejan nuestro estilo; nos ayudan a que nuestro guardarropas se vea actualizado con una inversión mínima; y usados correctamente, estilizan y potencian nuestros rasgos. Por eso, siempre deberían formar parte de nuestro vestir diario.

7. Usar prendas demasiado amplias

Es el primer recurso para disimular los kilitos de más. ¡Gran error! Porque la tela que sobra solo da la sensación de mayor volumen y deforma la silueta.

8. Usar prendas demasiado ajustadas

Por el contrario, creer que algo me queda bien porque “todavía me entra/cierra”, genera rollitos inexistentes y la idea de que nuestro cuerpo es más grande de lo que en realidad es. Entallar sutilmente es la solución acertada. Aunque no es fácil conseguir prendas que lo logren, es importante buscar e invertir en aquellas que marquen el talle sin ajustar ni que se adhieran innecesariamente.

9. Usar solo zapatos y carteras negras

Existe la creencia popular de que el negro va con todo. Pero lamento decirles que ¡no! es así. Combinar lo adecuadamente no es tan fácil. Por eso, una buena alternativa es apostar a los neutros, como el color piel, visón, gris o el suela. Son opciones que se acoplan bien entre sí y con los demás colores.

10. Abusar de las tendencias

Esto no quiere decir no estar actualizadas. Saber cuál es el color de la temporada, cómo es el tiro de pantalón actual o el estampado que está de moda, es necesario. Pero usar todo junto puede ponernos en ridículo. Salvo que tengas 20 años o seas una influencer, lucir toda la tendencia junta no es elegante, nunca. Tomar solo aquello que te representa, adaptarlo a tu estilo de vida y personalidad, es lo que te hará lucir única y a la moda.


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