Sácale el mejor partido a tu mascara de pestañas.

Trucos de maquilladoras profesionales para sacarle el máximo partido y potenciar su acción.



Desde hace algunos años las tendencias privilegian los ojos bien destacados, con sombreados esfumados y pestañas voluminosas y curvas.

Los productos disponibles en el mercado siguen estos requisitos. La novedad son las opciones que, según la fórmula y el cepillo, se adaptan a los diferentes requerimientos.

  • Con efecto extensor. Los cosméticos que alargan las pestañas contienen microfibras y su cepillo está realizado con cerdas más gruesas que permiten que estos compuestos se unan a las propias pestañas, especialmente en las puntas. Una sugerencia: aplicar dos capas de producto.
  • Para una acción voluminosa. Son apropiados los productos que contienen ceras y polímeros que engrosan la propia pestaña, dando mayor volumen. Al aplicarlos, hay que ser cuidadosa de eliminar bien los grumos que puedan formarse.
  • Con efecto curvador. Tienen una consistencia más densa que la de las demás presentaciones. Una sugerencia: para que la terminación sea bien marcada, usar previamente un rizador.
  • De definición. Aportan volumen y espesor y tienen la conjunción perfecta de pigmentos y polímeros para lograr un acabado natural de raíz a punta.
  • No aglutinantes. Son las presentaciones más modernas e ideales para las grabaciones de alta definición. La particularidad es que cuentan con extractos de seda y glicerina, que logran una terminación imperceptible.

Para seleccionar la más adecuada, también hay que tener en cuenta el uso que se le dará. “Las versiones solubles en agua son acertadas para el maquillaje diario. Se retiran fácilmente y son menos nocivas para las pestañas. En cambio, para un evento donde las lágrimas serán inevitables o para estar espléndida en la playa o la pileta, aquellas prueba de agua serán las mejores.

Una vez elegido el producto, conviene seguir algunos tips profesionales.

  • El consejo para que las pestañas estén más curvas es aplicar el rizador antes de la máscara. Se debe acomodar en la raíz de las pestañas superiores, cerrarlo y presionar durante cinco segundos, sin abrirlo previamente ni moverlo.
  • Para colocar la máscara, retirar el producto girando el cepillo, de manera que no ingrese aire. No conviene que haya demasiada pintura en el extremo del cepillo. Para quitar el exceso, la sugerencia es usar un papel tissue. Así se evitarán los grumos.
  • Aplicarla primero en las pestañas inferiores para evitar manchas indeseadas. Siempre, desde la raíz realizando un suave movimiento en zigzag. Para un resultado más dramático, aplicar otra capa. En cambio, si se busca acentuar una terminación almendrada, se puede agregar una segunda capa únicamente en las pestañas del costado externo del ojo.
  • Aunque el negro es la opción clásica, desde la temporada pasada las versiones de colores vienen cobrando fuerza. Una buena alternativa es jugar con los colores complementarios y resaltar el color de los ojos. Por ejemplo, los celestes van muy bien con los cosméticos naranjas y los ojos marrones, con máscaras verde, violeta o azul. Darán un toque fresco y alegre.
  • ¿Cuándo aplicarla? Si bien no existe un paso a paso estricto, lo mejor será agregarla después de la sombra. De esta manera, se limpiarán los restos de pigmentos que pueden haber caído sobre las pestañas.
  • Un tip extra: Peinarlas con un cepillo especial. Las dejará separadas y hará que luzcan más espesas.
  • A la hora de desmaquillarlas, elegir un producto bifásico -es decir, a base de agua y aceite- especial para ojos. Permitirá quitar los restos de los cosméticos más espesos o a prueba de agua.

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