¿Se te cae el pelo? Sabes que es la alopecia.

La caída del cabello forma parte del proceso normal de nuestro pelo. Es absolutamente normal perder unos cien cabellos al día y hablamos de alopecia a la pérdida anormal de pelo.



Al igual que las plantas, cada cabello crece desde el folículo piloso (raíz) y cada folículo piloso tiene su propio desarrollo independiente de los que están a su alrededor. Por eso, en una misma zona de la cabeza podemos encontrar pelos que se encuentran en cada una de las diferentes fases de crecimiento.

La primera fase (o fase anágena) es la de nacimiento, o crecimiento, que dura entre 2 y 6 años, durante la cual el pelo crece un promedio de uno a dos centímetros al mes. Sigue la fase catágeno (o catágena) o de reposo, que dura unos 20 días; y por último, el cabello entra en fase de telógeno (o telógena) o de caída, que dura alrededor de 3 meses. Por tanto, es normal observar una caída de entre 50 o cien cabellos diarios.

Hablamos de alopecia (del griego alopex) cuando la caída se produce de forma anormal y se considera sinónimo de calvicie.

Existen múltiples variedades o tipos de alopecia y sus causas también son múltiples, aunque la mayoría son de tipo genético o hereditario, medicamentos, infecciones cutáneas, traumatismos, malos hábitos en el cuidado, deficiencias nutritivas y ciertas enfermedades de la piel o generales.

Principales causas de la caída del cabello

Exceso de sebo: la hiperactividad de la glándula sebácea presente en el folículo piloso impide la buena oxigenación, nutrición y desarrollo normal del pelo, debilitándolo y provocando caspa sebácea en el cuero cabelludo.

Irrigación sanguínea deficiente:empobrece la nutrición del pelo, afectando directamente su crecimiento para, finalmente, debilitarlo y provocar su pérdida.

Contaminación ambiental: el pelo está a merced de partículas nocivas que paulatinamente lo debilitan y contribuyen a su caída.

Factores hereditarios: Se atribuye esto a la carencia de una enzima que inhibe la acción de un gen que equivocadamente transforma la hormona masculina (testosterona) en un derivado de nefasta acción para el folículo.

Cuidado con las alopecias cicatriciales.

Este tipo de alopecia puede producirse por el uso de extensiones o de peinados tirantes, como las coletas demasiado estiradas, aunque también por traumatismos o quemaduras. Para evitarlo, es aconsejable que los peinados no tiren excesivamente del pelo, de forma que se evite su rotura y caída.

El tinte también es perjudicial.

El uso de tinte no causa directamente la caída del pelo, pero sí puede debilitar la fibra por las alteraciones físico-químicas que causa, especialmente los tintes decolorantes. Por tanto, no se producirá una caída desde la raíz, pero sí dejará el pelo débil y quebradizo y puede ocasionar una pérdida de volumen generalizada.

Los rayos UVA pueden modificar la fibra capilar.

Los efectos de los rayos UVA no solo inciden en la piel, sino también en el pelo, resecándolo y decolorándolo. Además, puede producir modificaciones en la estructura de la fibra, volviendo el cabello frágil y fino. Otras consecuencias son la aparición de puntas abiertas y las quemaduras a nivel de cuero cabelludo.

Unos buenos hábitos saludables.

Tanto el pelo como la piel se ven afectados por la dieta, el descanso, y, en general, por el estado anímico. Se recomienda seguir una dieta equilibrada con una correcta hidratación, descansar al menos 8 horas al día, practicar ejercicio físico, eliminar el consumo de tabaco y alcohol y disminuir el nivel de estrés en la medida de lo posible.

¿QUÉ TRATAMIENTOS EXISTEN?

En la actualidad hay varios tipos de tratamientos dirigidos a frenar la progresión de la alopecia, aunque, en la mayoría de los casos, no es posible regenerar el pelo que se ha perdido. Terapias como las infiltraciones, la vasijeterapia, la terapia con láser de baja intensidad o la cosmética capilar son algunas de las alternativas, que se pueden complementar con el uso de vitaminas para suplir carencias nutricionales

La carboxiterapia capilar, que consiste en la introducción de gas estéril de CO2 a nivel subcutáneo o intradérmico a través de micro inyecciones indoloras y poco invasivas. De esta forma, los tejidos capilares se revitalizan por efecto de la oxigenación y la neovascularización. Dependiendo del caso, se aconsejan entre 5 y 10 sesiones, cada una semanal o mensual, dependiendo del diagnóstico.

En el caso de la alopecia androgenética sin un tratamiento preventivo posible, se puede realizar un trasplante de cabello. Este método requiere dos condiciones: que la paciente tenga buena salud y que disponga de una zona densa y de calidad de cabello. De esta forma, se redistribuyen los folículos pilosos de las zonas donantes hacia las zonas afectadas por la alopecia, de manera artística, respetando la armonía y naturalidad.

Para el trasplante de pelo existen varios procedimientos, aunque el menos invasivo y más estético es la técnica Folicular Unit Extraction, que permite una extracción sin cicatrices ni puntas. En este procedimiento se rasura la zona donante y se preparan los cabellos extraídos para implantarlos en la zona menos poblada, respetando la simetría natural del pelo. El cabello trasplantado cae a las dos semanas, pero el folículo piloso se mantiene y empieza a crecer con normalidad tras 3 meses. Pasados 9 meses desde el tratamiento, se pueden apreciar los resultados reales del trasplante de pelo.


Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla