Miel: ¿verdadera o falsa?

¿Sabías que el 75% de la miel que venden es falsa? Aprende a identificarla para no dañar tu salud.



La miel pura es el producto de las abejas sin purificar, ni calentar, y sin añadir nada. Recolectada de la colmena y envasada, sin ningún otro proceso que la altere de algún modo. Esta miel pura puede proceder de flores de muy diversa índole. Algunos apicultores deciden proporcionar azúcar a las abejas en sustitución de las flores. Esta miel es miel pura, pero sus propiedades difieren claro está de las mieles de flores.

30 gramos de miel pura contiene aproximadamente 20 tipos de vitaminas, 18 tipos de aminoácidos, 16 minerales, y una importante cantidad de antioxidantes y fitonutrientes. La miel pura es una sustancia antibacteriana, antiviral y antifúngica de primer orden. Así como un producto altamente nutritivo

La miel pasteurizada se calienta a 65-80 grados celsius y esta temperatura destruye algunos de estos micronutrientes, convirtiendo a la miel refinada en un producto no apto para usos terapéuticos. Cambia su textura, su color, su sabor, adquiriendo un sabor a cocido a causa de la caramelización.

En las mieles de nuestros supermercados puede aparecer la palabra miel pura, pero esto no garantiza que lo sea al 100%. Solamente en la Comunidad Europea y en el estado de Florida se han establecido estándares para el etiquetado de la miel, miel pura miel falsa siendo obligatorio reseñar en la misma si contiene algún otro producto aunque sólo sea agua.

¿Cómo identificar si la miel es pura?

  1. La prueba del pulgar: Pon una gota de miel sobre tu pulgar. Si escurre y cae hacia un lado, la miel no es pura. Si se mantiene ahí, es pura.
  2. La prueba del agua: Llena un vaso con agua y vierte una cucharada de miel en él. La miel pura se mantendrá prácticamente intacta y se sumergirá hasta el fondo del vaso. La miel alterada se disolverá.
  3. La prueba del estante: La miel pura se cristalizará con el tiempo, la miel alterada seguirá viéndose como sirope líquido sin importar la cantidad de tiempo que permanezca guardada en tu estante.
  4. Prueba del papel de cocina: Si viertes la miel sobre un trozo de papel de cocina, si está alterada –y le han agregado agua– dejará una mancha mojada. Si es pura no. El problema con este truco es que tampoco dejarán una mancha aquellas mieles que han sido diluidas en sustancias como siropes o jarabes azucarados.

Un conductimetro te permitirá medir la conductividad de la miel y averiguar si esta adulterada. Debes colocarlo en la miel y si la lectura resultante está por debajo de los 100 microsiemens por cm. es que no es miel pura.

Un péndulo puede medir la capacidad nutritiva de la miel. Debes tener algo de experiencia en su uso, o pedir la ayuda de alguien que la tenga, para no dar lecturas falsas. Cuanto más baja capacidad nutritiva tenga, menos pura será la miel.

¿Qué hacer para evitar estas mieles falsas?

Según los resultados recopilados por Bryant aquellas mieles que provenían de mercados locales de agricultores, tiendas “naturistas” y cooperativas mantenían intactos sus niveles normales de polen. También señaló que era más probable encontrar mieles sin alterar cuando estaban etiquetadas como productos orgánicos. Así que ya lo sabes, si tienes la oportunidad de comprar miel natural ya sea en una tienda naturista, directamente al apicultor o en alguna feria o mercado local, siempre será mucho mejor. Recuerda que 28 gr de miel cruda contienen aproximadamente 16 minerales, 18 aminoácidos, 21 vitaminas, y una tonelada de fitonutrientes y antioxidantes. Además la miel tiene muchos antihongos, sustancias antivirales y antibacterianas, y es muy nutritiva: contiene cantidades significativas de vitamina C, B6, B5, B3, B2, potasio, azufre, magnesio, fosfato, calcio y cloruro de sodio.


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