Características del trastorno de hiperactividad

El TDAH es un trastorno psiquiátrico de origen biológico que afecta a la capacidad del niño, adolescente o adulto para prestar atención a las acciones que realiza, regular su nivel de actividad e inhibir o frenar sus pensamientos o sus comportamientos.



Los niños impulsivos presentan dificultades para inhibir o modular sus respuestas o reacciones inmediatas ante las situaciones. Con esto nos referimos a que les resulta complejo no hacer o decir lo primero que se les pasa por la cabeza y evidentemente no piensa en las consecuencias de sus actos o sus acciones.

En clase suelen molestar a los compañeros, porque cuando están sentados se mueven mucho en la silla, enredan con las manos y los pies, cambian mucho de postura, lo tocan todo y a menudo pierden o se le caen cosas al suelo.

Suelen hablar sin parar, son ruidosos y cuando están sentados dan golpecitos o canturrean.

Los padres suelen referirse a que los niños muerden o rompen los lápices y bolígrafos, desarman las cosas que tienen piezas y pierden o estropean algunas y luego ya no pueden volver a armarlas. A veces también muerden la ropa o tiran de `hilos` que tienen por lo que terminan destrozando muchas prendas.

Conforme los niños van creciendo la hiperactividad tiende a disminuir, pero aunque el movimiento desaparezca, a menudo verbalizan que se sienten inquietos o nerviosos por dentro.

Debemos señalar que este nivel de actividad es excesiva es inapropiada en relación tanto con la edad como con la situación determinada en que se encuentre el afectado. Esta actividad excesiva dificulta el trabajo del niño y de los compañeros en el colegio, provocando interrupciones al profesor, produciendo evidentemente consecuencias negativas a nivel social, escolar y por extensión, familiar. Estos síntomas suelen responder bien a la medicación estimulante.

Los niños impulsivos presentan dificultades para inhibir o modular sus respuestas o reacciones inmediatas ante las situaciones. Con esto nos referimos a que les resulta complejo no hacer o decir lo primero que se les pasa por la cabeza y evidentemente no piensan en las consecuencias de sus actos o sus acciones.

Los niños que son diagnosticados con este trastorno suelen soñar despiertos, por lo que están abiertos a la creatividad, son más sensibles al arte y pueden ver muchas cosas que los otros niños sencillamente ignoran.

Siempre están abiertos a nuevas ideas, son flexibles, entusiastas y divertidos. Raramente podemos encontrar a un niño que esté aburrido, siempre están fabricando nuevas maneras de hacer las cosas, o simplemente divirtiéndose. Si la actividad que realizan es de su agrado, es muy difícil que la suelten hasta terminarla.

La mejor manera para ayudar a tu hijo será llevarlo a un especialista que le de el diagnóstico correcto. Si es diagnosticado con este trastorno, es importante que le den toda la seguridad familiar que puedan, ya que puede sentirse inseguro, y tener baja autoestima, por la dificultad que presenta de hacer amigos y entablar relaciones con los otros.

Habla con sus profesores y juntos apoyen al niño. El trastorno de hiperactividad con déficit de atención no tiene por qué ser un problema. En familia todo se puede lograr. ¡Apoya a tu hijo!


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