El dolor muscular se previene en la oficina



El estilo de vida que llevamos hace que tengamos menos tiempo para encargarnos de nuestra salud.  Un dolor de cuello al despertar, de cintura en la oficina y de espalda cuando conducimos de regreso a casa parecen simples incomodidades, pero pueden terminar en dolores crónicos que requerirán de una seria intervención médica.

Existe una incidencia del 75%  dolores en cuello, espalda y hombros, según Janeth Barrionuevo, médico ocupacional en Bayer. De esta cifra, del 7 al 8% consiste en dolores crónicos. Esto cambia su calidad de vida, ya que además del malestar físico, no se rinde en el ámbito laboral ni en la vida social ni familiar.

Ante este tipo de molestias, lo primero que solemos hacer es auto-medicarnos. Eso se puede hacer siempre que el próximo paso sea visitar un médico. “La medicación como ayuda inicial sí está recomendada en ciertos casos, pero eso no quiere decir que se deja de visitar a un médico, porque lo importante es conocer la causa de ese dolor”, explica Barrionuevo.

Un analgésico es un medicamento que reduce el dolor. Lo hace al bloquear ciertas sustancias químicas que generan el malestar y luego viene el alivio. Pero esto no soluciona el problema, que puede estar asociado con un golpe o a malos movimientos y posturas.

Algunos motivos del dolor muscular tienen que ver con la actividad que desempeñamos a diario. Por ejemplo, una persona que está ocho horas diarias sentada frente a una computadora suele tener malas posturas, pues tensa el cuello y la espalda, lo cual genera dolor.

Una manera de identificar una buena postura es que el campo visual esté en el borde superior de la pantalla. “Muchas personas tienen  el campo visual en el  centro de la pantalla. Eso genera que estemos en hipertensión o hiperflexibilidad”, señala. Malas posturas como estas terminan en contracturas musculares, de cervical, hombros y espalda.

Los malos movimientos en el escritorio también pueden afectar. Si su escritorio es amplio y en forma de L, se debe rotar todo el cuerpo para tomar algún documento o regresar a la pantalla. El problema es que muchas personas solo rotan la columna, entonces se genera el dolor lumbar.

Si luego de tomar un analgésico las molestias regresan, se podría tratar de un dolor crónico. Según Barrionuevo, se lo identifica si luego de seis meses el dolor sigue presente.

“La indicación es que apenas se tenga el dolor se vaya al médico, esa es una alerta de que el cuerpo nos quiere decir algo”. Se recomienda que primero se visite a un médico general o familiar para que luego  este le derive al especialista, que puede ser un traumatólogo o de otra especialización, porque el dolor no solo está asociado a temas osteomusculares.

La experta recomienda que se tenga una rutina deportiva continua, no solo de fin de semana. Si solo se lo hace sábado y domingo, el organismo se somete a una fatiga extrema.

Fuente: www.revistafamilia.ec

 


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