¿De qué materiales deben ser los juguetes?

Debemos asegurarnos de que los artículos con los cuales nuestros hijos vayan a tener contacto sean 100% seguros, es decir, libres de materiales o sustancias tóxicas que puedan ocasionarles algún daño.



En ocasiones, un producto tan noble puede resultar dañino para los niños. Esto ocurre cuando el juguete no cumple con los requisitos de calidad mínimos o contiene sustancias químicas nocivas. Por ello, surge la pregunta: ¿De qué material deben estar hecho los juguetes?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los niños presentan mayor vulnerabilidad a los efectos nocivos de los productos químicos. ¿Por qué razón? Porque los pequeños están en constante crecimiento y desarrollo físico.

También, porque aún no alcanzan la madurez física y fisiológica para metabolizar y eliminar sustancias químicas nocivas, como bien puede hacerlo un adulto. La exposición a materiales tóxicos por ciertos intervalos de tiempo puede provocar daños transitorios o permanentes en los bebés.

Entre estas afecciones se encuentran las lesiones relacionadas con estructuras y funciones del cerebro, el sistema nervioso, el sistema reproductivo, el sistema endócrino, entre otros. Los efectos negativos de la exposición a productos químicos en juguetes de bebé suelen clasificarse de la siguiente manera:

  • Envenenamientos agudos.
  • Quemaduras químicas.
  • Alergias.
  • Daños subclínicos sin toxicidad aguda.
  • Daños físicos a largo plazo.

La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los Estados Unidos (CPSC, por su sigla en inglés) reglamenta y monitorea estrictamente los juguetes. Desde el año 1995, cualquier juguete fabricado en los Estados Unidos (o importado al país) debe cumplir con las normas de la CPSC.

Aquí incluimos algunas pautas generales para recordar al comprar juguetes:

  • Los juguetes de tela deben contar con una etiqueta que indique que son resistentes a las llamas, o que las retardan.
  • Los juguetes de peluche deben ser lavables.
  • La pintura de los juguetes no debe contener plomo.
  • Los materiales para actividades manuales y artísticas no deben ser tóxicos.
  • Los crayones y las pinturas deben indicar en el envase que cumplen con la norma ASTM D-4236. Esto significa que han sido evaluados por la American Society for Testing and Materials (ASTM).

Evite los juguetes viejos, incluso los que los amigos o la familia le pasan. Tal vez estos juguetes tengan un valor sentimental y, con seguridad, le resultarán económicos, pero es muy probable que no cumplan con las normas de seguridad actuales y es posible que estén tan gastados que podrían romperse y volverse peligrosos.

Y asegúrese de que los juguetes no sean demasiado ruidosos para su hijo. El ruido de algunos sonajeros, juguetes para oprimir, musicales o electrónicos puede ser tan elevado como el de una bocina de automóvil (o incluso más fuerte si el niño lo coloca directamente sobre los oídos) y puede dañar la audición.

Metales

Metales como el cadmio, mercurio y plomo pueden provocar severos problemas de aprendizaje, de conducta y retraso mental. En la referida “Guía para comprar sin tóxicos”, puedes identificar los juguetes de bebé que excedieron los niveles señalados de dichos materiales por la normatividad.

Plastificantes

En esta categoría se incluyen los ftalatos. Estos son compuestos químicos que se utilizan generalmente como plastificantes, fijadores de aromas artificiales, cosméticos, entre otros. No obstante, es una de las sustancias tóxicas que más alarma ha creado en la comunidad científica por sus posibles efectos carcinógenos.

Fragancias y alérgenos

Existe una gran cantidad de sustancias que pueden resultar tóxicas a los niños. De acuerdo con la ley, fragancias como el helenio, el cianuro sencillo, el almizcle de abelmoscol, el acrilato de etilo, entre otras, están totalmente prohibidas en los juguetes de bebé.

Un buen juguete debe ser divertido, seguro y despreocupado. Sabemos que, como padre o madre, buscas que tu hijo esté lejos de riesgos inncesesarios.

Por ello, te recomendamos que los juguetes de bebé que selecciones cumplan con las disposiciones legales de salud. Asimismo, crea la costumbre de siempre revisar la etiqueta del producto y buscar la marca “CE” en los juguetes. Tal vez gastarás un poco más de tiempo y dinero; pero recuerda, la salud de tu bebé no tiene precio.


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