El pañuelo de bolsillo



¿Nunca te has preguntado por qué la americana tiene un bolsillo en la parte superior izquierda? Si lo lleva, para algo servirá, no está ahí por casualidad o por caprichos del destino. En otros países, como en Reino Unido, Francia o Estados Unidos, lo tienen claro: para llevar un pañuelo de bolsillo.

Qué duda cabe que no todos estamos preparados para llevar un pañuelo de bolsillo y que en España todavía no se admite el uso de éste como se admite el uso de la corbata. Pero no por eso debemos sentir vergüenza y dejar de llevarlo, ya que el ponerse un pañuelo en la chaqueta aporta un toque de estilo y elegancia que será rápidamente percibido por todos los que aprecien el buen gusto en el vestir.

Su uso requiere de grandes dosis de carácter y personalidad por parte de quien decide incorporarlo en su atuendo.

Cómo hay que poner el pañuelo de bolsillo

Si hay algo que no ha cambiado a lo largo de la historia es su colocación. La norma general indica que debe ponerse en el bolsillo superior de la americana dejando que sobresalga dos o tres centímetros. Otra cosa es la forma de doblarlo e introducirlo en esta apertura. Existen varias formas de plegar el pañuelo que han ido variando con el paso de los años y que han perdurado hasta nuestros días.

La forma de poner el pañuelo de bolsillo tiene que ver con el estilo personal, pero hay unas reglas que debes conocer:

Consejo: antes de doblar tu pañuelo, es recomendable plancharlo. Aunque vayas a usar un atuendo casual, es bueno empezar con un pañuelo limpio y bien planchado. Planchar tu pañuelo previamente hará que doblarlo sea mucho más sencillo.

Forma plana, (también llamado de corte plano, arquitecto o presidencial)

Utiliza esta forma de doblarlo para un look informal en el que no utilices corbata. Combina la camisa y el pañuelo del mismo color, como el pañuelo en un rosa palo y tu chaqueta o traje en color azul oscuro.

  1. Extender el pañuelo.
  2. Doblarlo por la mitad de izquierda a derecha.
  3. Posicionar el rectángulo resultante con la parte más larga hacia arriba.
  4. Plegar un tercio del pañuelo de izquierda a derecha.
  5. Realizar la misma operación de derecha a izquierda por encima del doblez anterior.
  6. Doblar el rectángulo resultante por la mitad, de abajo hacia arriba.

¡Ya puedes incorporarlo en el bolsillo!

Forma casual

Es la mejor forma para el día a día.

  1. Extender el pañuelo.
  2. Buscar el centro y sujetarlo con el dedo índice y pulgar.
  3. Con la otra mano, recoger los extremos que cuelgan y los plegamos hacia arriba.
  4. Sujetar la parte central y las puntas a la vez consiguiendo una forma abullonada.
  5. Introducirlo en el bolsillo y darle forma.

¡No te preocupes si tardas más de media hora en hacerlo, con la práctica te saldrá solo!

Forma en punta

Es de lo más elegante para lucir el pañuelo.

  1. Extender el pañuelo.
  2. Doblarlo a la mitad uniendo una punta con su opuesta, en forma de triángulo.
  3. Con la punta abierta hacia arriba, doblar los extremos izquierdo y derecho hacia adentro.
  4. Introducirlo en el bolsillo.

Combina un buen pañuelo de seda blanco, dobla el pañuelo en punta y hazte con una corbata negra de estampado de topos blancos. ¡Vas a ir de lo más elegante!

Puedes hacerlo, también, con dos y tres puntas.

Pañuelo dos puntas

  1. Extender el pañuelo.
  2. Llevar una punta a su opuesta sin hacerlas coincidir, formando dos picos.
  3. Con las dos puntas hacia arriba, plegar los extremos izquierdo y derecho hacia adentro.
  4. Introducirlo en el bolsillo y colocar ambas puntas de forma simétrica.

Pañuelo tres puntas

  1. Extender el pañuelo.
  2. Llevar una punta a su opuesta sin hacerlas coincidir, formando dos picos.
  3. Con las dos puntas hacia arriba, plegar el extremo izquierdo hacia arriba y a la derecha, y el derecho hacia abajo y a la izquierda.
  4. Doblar el extremo que queda mirando hacia abajo para arriba y formar tres picos.
  5. Introducirlo en el bolsillo y colocar las puntas de forma simétrica.

Ahora que sabes algunas de las formas en las que puedes colocar el pañuelo de bolsillo, debes conocer cuáles son las normas básicas para el uso del pañuelo:

El pañuelo de bolsillo es un accesorio en el que hay que invertir, pues da el toque elegante y personal de tu estilo.

Puede ser estampado o liso, pero procura siempre que tenga armonía tanto con el traje como con la corbata o pajarita.

Pero no nos equivoquemos; que precise armonía no significa que tenga que ser del mismo estampado y el mismo color que la corbata (algo que nunca deberías siquiera contemplar).

Por ejemplo, si el estampado de tu corbata tiene una sutil línea en color granate, procura que tu pañuelo lleve las orillas en ese color o en su color complementario.

Invierte en un buen pañuelo de cachemira para las ocasiones más formales.

Si el pañuelo abulta demasiado, vuelve a doblarlo de otra manera o consigue uno más pequeño. Debes tener en cuenta las dimensiones del pañuelo para que no ocasione este efecto tan poco elegante.

El pañuelo no siempre debe quedar perfecto; el toque despreocupado es un poco más difícil de conseguir pero da mucho estilo al look.

Tampoco hay que pensar que el pañuelo es sólo válido para cuando se combine con traje. Toda chaqueta con un bolsillo es susceptible de llevar un pañuelo; incluso cuando ésta se lleva con vaqueros y mocasines. Es en este look casual cuando el pañuelo cobra su máximo protagonismo.

Al elegir qué tipo de pañuelo se debe llevar, hay que tener en cuenta la ocasión y el grado de formalidad del evento para el cual te vistes.

El tejido del pañuelo debe ser de seda (especialmente de seda tailandesa), de algodón y de lino.

El beneficio del algodón y el lino es que son telas que pueden ser almidonadas, haciendo que ciertas técnicas de plegado sean mucho más fáciles.

Fuente: www.gastonman.com

 


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